Oposición pide que el presupuesto para el 2020 no sea discutido «a puerta cerrada»

Por: W Radio

Un grupo de congresistas de la oposición le enviaron una carta al Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, pidiéndole que las reuniones de ponentes del proyecto de presupuesto para el 2020 no se discuta en la sede del Ministerio, sino en el Congreso de la República, de cara a la ciudadanía.

«Semejante responsabilidad no debe cumplirse a puerta cerrada, a espaldas de los ciudadanos que son dueños de los tributos y depositan su confianza en los congresistas», señalaron los firmantes.

Los congresista señalaron que no seguirán participando en las reuniones de ponentes hasta que el Gobierno atienda su petición.

La misiva fue firmada por congresistas de la Alianza Verde, la Coalición Decentes, el Polo Democrático y el Partido Farc.

Grupo de ponentes del presupuesto de 2020 piden que el debate sea público

Por Caracol Radio

Un total de siete congresistas ponentes de la Ley de Presupuesto General de la Nación de 2020, enviaron una carta al ministro de hacienda, Alberto Carrasquilla en la que le piden que las discusiones se tienen que dar en las comisiones económicas y no en reuniones privadas.

En la misma le expresan que, los debates se deban dar de cara al país y no en los “oscuros salones del Ministerio”.

Las puertas del Capitolio están abiertas para que se den las conversaciones y discusiones, a la luz pública y de cara a los ciudadanos que tienen derecho a conocer cómo se distribuyen los recursos de la Nación y bajo qué criterios”, señala la misiva.

La comunicación está firmada por los senadores Aída Avella, Gustavo Bolívar, Wilson Arias, Iván Marulanda y los representantes a la cámara Katherine Miranda, Carlos Alberto Carreño y Jairo Cala.

El proyecto de Ley del Presupuesto General de la Nación para el 2020 está aforado en 271.7 billones de pesos.

Congresistas exigen a MinHacienda discutir ponencia del presupuesto públicamente

Por: El Espectador

Siete ponentes del proyecto, todos de la oposición, se niegan a asistir a las reuniones convocadas por el ministro Alberto Carrasquilla en su despacho. Ellos insisten que “las discusiones deben realizarse de cara al país, en los recintos del Congreso».

Este lunes, los ponentes del proyecto de Presupuesto General para la Nación de 2020 estaban citados en el Ministerio de Hacienda para discutir los pormenores y las propuestas del Gobierno para ser incluidas en el informe que se entregará a las comisiones conjuntas económicas para su primer debate. Sin embargo, siete de ellos no asistieron exigiendo que las conversaciones que se adelanten sobre el tema sean en el Congreso y televisadas.

“Las discusiones deben realizarse de cara al país, en los recintos del Congreso, con transmisiones públicas y no en los ‘oscuros salones del Ministerio’”, se lee en un comunicado de los ponentes Aída Avella, Unión Patriótica; Wilson Arias, Polo Democrático; Iván Marulanda y Katherine Miranda, Alianza Verde; Gustavo Bolívar, de la Lista de los Decentes; Sergio Marín y Jairo Cala, de la FARC.

“El Congreso, como representante del pueblo, tiene el deber constitucional de discutir y decidir cómo se distribuye el gasto y la inversión de los impuestos que paga el público, de manera abierta y transparente. Semejante tarea no debe cumplirse a puerta cerrada, a espaldas de los ciudadanos que son dueños de los tributos y depositan su confianza en los congresistas. Debe hacerse abiertamente en el recinto de la democracia que es la sede del Congreso”, se lee en la carta que enviaron los ponentes a Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda.

Así mismo, anuncian que no participarán en ninguna discusión de los ponentes si el Ministerio se empeña en seguir convocándolos en ese despacho. “El presupuesto público no se puede seguir manejando a puerta cerrada dentro de las oficinas del Ministerio. (Por ende) si el Gobierno quiere contar con nuestra opinión debe de ir al Congreso a debatir el proyecto frente a la gente», dijo Bolívar.

Por su parte, Avella sostuvo que “queremos que el país conozca cuáles son los debates, las diferentes posiciones y la defensa que hacemos de los sectores que más necesitan (de inversión) como la salud, la educación, la tierra, los campesinos”.

Proponen legalizar el consumo recreativo de marihuana en Colombia

El proyecto de ley busca crear un marco normativo para regular el consumo, producción, distribución, comercialización y expendio de marihuana recreativa.

Quiere abrirle paso al modelo de regulación, usando como modelo los formatos que ya hay en Holanda, Estados Unidos, Canadá y Portugal donde existen los llamados ‘Coffe Shops’ de marihuana recreativa.

Tras radicar la propuesta, Bolívar afirmó que “es un día histórico para el país porque con este proyecto de ley presentamos un nuevo modelo para tratar la política de drogas en Colombia».

La propuesta recibió el respaldo del expresidente Juan Manuel Santos y de senadores como Armando Benedetti y Roy Barreras, Iván Marulanda y Antonio Sanguino, Temístocles Ortega y Richard Aguilar, Luis Fernando Velasco (Liberal), entre otros.

Marihuana recreativa

Foto: Pixabay

¿Cómo sería la regulación?

Según el proyecto de ley, se generaría todo un marco normativo en el que, incluso, se crearía el Instituto Colombiano para la Regulación de Cannabis (Icoreca).

Esa entidad estaría «adscrita al Ministerio de Salud y tendría a su cargo la implementación de la política nacional relativa a la importación, exportación, producción, almacenamiento, comercialización y uso del cannabis recreativo para adultos», señala un comunicado del equipo de Bolívar.

En caso de ser aprobado el proyecto de ley, los medios legales para acceder a la marihuana serían dispensarios de marihuana, clubes sin ánimo de lucro, sitios web del Gobierno y los demás que creen los entes territoriales.

El consumo sería exclusivo para mayores de edad y quien venda a un menor incurrirá en las sanciones penales ya establecidas.

También tendría un impuesto al cannabis para uso adulto y «el 50 % de los recursos derivados tendrán una destinación específica para garantizar la implementación y diseño de estrategias para prevenir el consumo».

El 35% de las licencias que el Estado otorgue tendrán prioridad para los pequeños productores que se hayan visto afectados por la guerra contra las drogas.

En Colombia la marihuana se legalizó a finales de 2015 para uso medicinal, con la posibilidad de licencias para la posesión de semillas, así como para establecer cultivos.

En el Congreso están Hitler, Pablo Escobar y la Madre Teresa: Gustavo Bolívar

El senador explicó que en el Capitolio Nacional está lo peor de Colombia.

Por RCN RADIO

Gustavo Bolívar, senador de Decentes –movimiento asociado al petrismo de Colombia Humana–, pasó por ‘Sin Filtro’ de RCN Radio y se refirió a la política, a la actividad en el Congreso, al desarrollo del gobierno Iván Duque y sus inicios como escritor.

“Queremos que el Congreso pueda legislar sobre sustancias psicoactivas” Gustavo Bolívar

Por SEMANA

En conversación con SEMANA, el senador Gustavo Bolívar explica la idea de un grupo multipartidista de parlamentarios que buscan cambiar la política antidrogas en el país.

SEMANA: ¿Quiénes componen este nuevo bloque parlamentario para cambiar la política de drogas y qué pretenden lograr?

Gustavo Bolívar: Este tema era una de las ilusiones que yo tenía al llegar al Congreso e incluso lo había plasmado en algunas de mis series. Ya en ‘El Capo 3‘ hablada de la legalización. Siempre he creído que esa es la vía para acabar tanto con el narcotráfico como con la guerra. Primero decidimos apoyarnos en organizaciones internacionales y en experiencias de otros países que ya han recorrido este camino como Canadá, Bolivia o Uruguay. Lo que nos quedó claro de esos acercamientos es que teníamos que conformar una alianza parlamentaria interpartidista y nos dimos a la tarea. Pero no creíamos que la cosa fuera a tener tanta acogida.

SEMANA: Es decir, ¿Esta es una idea suya y otros partidos se le han ido sumando?

G.B.: No quiero ganarme los créditos yo solo porque la realidad es que aquí me asesoraron varias personas. La idea fue mía pero la forma de ejecutarla ha sido consultada con varios expertos. Como le digo, debíamos buscar una alianza para no quedar yo como el loco solitario que está proponiendo que se legalice y se regule el consumo de marihuana. Hemos tenidos varias reuniones, hemos escuchado a la gente en las regiones, hicimos ya una audiencia pública en el Cauca sobre el tema e incluso estamos haciendo un documental.

SEMANA: En términos políticos, ¿Quién más lo acompañará en esta nueva tarea?

G.B.: Pues esa fue justamente la sorpresa. Se nos han ido sumando pesos pesados de varios partidos con los que en principio no esperábamos contar. Por los lados de La U ya nos acompañan Roy Barreras, Benedetti y otros. Por los liberales está Luis Fernando Velasco. De Cambio Radical contamos con Richard Aguilar y Temístocles Ortega. Entonces digamos que ya hemos ido recogiendo unos apoyos importantes y cada día somos más. De los Verdes el senador Sanguino está con nosotros y Juanita Goebertus suscribió el primer documento. Yo creo que al final contaremos con el apoyo de los Verdes, del Polo, del Mais, de la UP, y de muchos otros que entenderán que llegó la hora de replantear estas políticas de lucha contra las drogas.

SEMANA: ¿Concretamente, cuáles serán las acciones legislativas y los pasos a seguir de esta alianza parlamentaria?

G.B.: Hay varios pasos. El primero es levantar la veda que hoy existe en la Constitución para legislar sobre sustancias psicoativas que es el artículo 49. Si no levantamos ese artículo todo esto sería un show porque cualquier modificación se caería luego por inconstitucional. Se requiere entonces una reforma con ocho vueltas en el Congreso. Si logramos eso, el año entrante podríamos estar radicando los primeros proyectos de ley. Algunos de esos buscarán corregir ciertos aspectos de la ley de marihuana medicinal u otros recogerán la experiencia de los países que ya legalizaron y que hemos estado visitando.

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SEMANA: ¿Esto estará enfocado únicamente en la marihuana o se van a meter con sustancias más fuertes como la cocaína?

G.B.: Yo quisiera que fuera todo. En esto no soy hipócrita. Lo que pasa es que en estos temas hay que buscar consensos y se requieren decisiones multilaterales. Con la marihuana ya no tendríamos problema porque Estados Unidos, el país que más ha manejado la doble moral en este asunto, ya está regulando el consumo y la producción en varios de sus estados. Así las cosas, ya no podrían regañarnos como a unos niños chiquitos por legalizar el consumo de marihuana. Con la cocaína la cosa es mucho más difícil. Al ser una sustancia que no está permitida ni regulada prácticamente en ninguna parte, esto requeriría de un lobby internacional muy grande y que seguramente tendría que ser a nivel de gobiernos y no de parlamentarios. Al ser Colombia el primer productor de cocaína, la posibilidad de que se legalice se ve muy lejana.

SEMANA: ¿Van a buscar que se establezcan a nivel nacional los centros de consumo controlado como los que hizo Petro en Bogotá?

G.B.: Ese es uno de los puntos centrales de la iniciativa. La gente que quiere conseguir drogas las va a conseguir estén o no reguladas y al precio que sea. Por eso vamos a plantear la creación de unos centros de consumo regulados y controlados. Curiosamente eso sería mucho más efectivo para sacar a los jíbaros y a los consumidores de los parques que la estrategia de represión que está planteando el Gobierno.

SEMANA: ¿Se planteará en los proyectos de ley darle una destinación específica a los recursos que salgan de esos centros de consumo?

G.B.: Así es. El punto central de la ley sería quitarle el dinero a los narcotraficantes para dárselo al Estado. Y esa plata tiene que revertirse. Lo que vamos a plantear es que el Congreso establezca que un porcentaje importante del recaudo de los centros de consumo sea invertido en prevención. Aunque hoy el consumo sigue creciendo todos los días, las campañas de prevención se acabaron y eso no tiene ningún sentido.

SEMANA: Lo que usted afirma parece una estrategia diametralmente opuesta a la que hoy está empleando el Gobierno nacional. ¿Cómo entender esa diferencia de concepciones?

G.B.: Pues es que en el Gobierno están dejando que la ideología se mezcle con la lógica y eso no puede ser. Hay que aceptar unas realidades como la de que el consumo de drogas nunca se va a acabar. Entonces hay quienes tratan de venderle la idea a la gente de que eso es posible y eso es una mentira. Hay suficientes cifras que demuestran lo que le estoy diciendo. Otra cosa que se sabe es que al fomentar la prohibición lo que se logra es aumentar el precio y enriquecer a los narcotraficantes. Es cierto que el glifosato sirvió para combatir los cultivos ilícitos en algunas regiones. Pero lo que pasó es que al seguir aumentando el consumo, esos cultivos se fueron para otro lado. Cuando empezó el Plan Colombia había coca sembrada en 12 departamentos. Hoy son 23. Entonces es más que evidente que esta estrategia no funcionó y lo que no funciona hay que cambiarlo. Quien le diga a la gente que si votan por él  va a acabar con el narcotráfico no es más que un mentiroso.

SEMANA: Eso en términos de consumo. ¿Por el lado de la producción, qué estrategias van a buscar implementar para reducir los cultivos ilícitos?

G.B.: Yo tengo una idea loca que es difícil de implementar pero no imposible. Hoy una hectárea de marihuana produce más que una de coca. Esta última los campesinos la venden por unos 12 millones de pesos. Una hectárea de marihuana podría producir más. En cinco años van a ser muchos los países que legalizaron la marihuana. Entonces, si Colombia logra un sistema regulado y sin persecución en el que los campesinos puedan cultivar esta mata para exportación, podríamos estar ante el nacimiento de un negocio muy próspero. Aunque suene loco, si se tiene en cuenta que la marihuana colombiana siempre ha sido la más apetecida del mundo, este país podría incluso tener más ingresos por ese negocio que por el petróleo.

Si Colombia logra un sistema regulado y sin persecución en el que los campesinos puedan cultivar esta mata para exportación, podríamos estar ante el nacimiento de un negocio muy próspero.

SEMANA: Pero si es tan evidente que ese camino da mejores resultados que la política que hasta ahora se ha implementado, ¿Por qué no se ha logrado cambiar el enfoque?

G.B.: Porque Estados Unidos manda. El jefe de la Policía Antinarcóticos del mundo es ese país. Entonces, mientras los gringos no cambien su política, nosotros obedecemos.

SEMANA: Desde el punto de vista del cálculo político, ¿Le ve futuro a esta iniciativa?

G.B.: Al comienzo no le vimos. Pero fuimos a la Comisión Primera cabeza por cabeza y ya tenemos las mayorías. Entonces, cuando se presente, el proyecto entra y tendrá su primer éxito. Ya después viene el trabajo en la plenaria que es más difícil. Pero si logramos que nos acompañen la mayoría de los miembros de La U, del Partido Liberal y de Cambio Radical, ya seguramente podríamos hacer que la cosa pase en plenaria. Esto nació como algo utópico pero hoy ya la realidad política ha empezado a jugarnos a favor.

SEMANA: ¿Qué papel jugarían la víctimas dentro del nuevo esquema de lucha contra las drogas que ustedes van a impulsar?

G.B.: Las víctimas y los campesinos que han sido perseguidos por años van a estar en el centro de este asunto. A esto le hemos llamado entre nosotros una regulación con justicia social. Es decir, que las víctimas participen activamente del negocio. Ahora que el mundo empieza a ver la marihuana con menos animadversión, son las grandes multinacionales las que quieren quedarse con todo. Eso no lo vamos a permitir. Luego de tanto sufrimiento es hora de que los campesinos colombianos también perciban un beneficio económico.

SOBRE ANUNCIO DEL REGRESO DE LA ASPERSIÓN CON GLIFOSATO “Es una declaración de guerra”: Gustavo Bolívar

Por El Espectador

Para el senador de la bancada alternativa, quien lidera un bloque a favor del cambio de enfoque en la política antidrogas a escala global, el anuncio del gobierno Duque provocará manifestaciones y el despertar de nuevas guerras.

El pasado 22 de mayo surgió en el Congreso una alianza que, bajo la tesis de que la denominada lucha global contra las drogas fracasó, busca promover iniciativas que pongan en marcha un nuevo enfoque que confronte este flagelo, con una mirada desde la perspectiva de salud pública mas no prohibicionista. Ayer, precisamente, el equipo que trabaja para sus promotores se reunió en el Capitolio para poner sobre el papel esas primeras ideas que aterrizarán el 20 de julio en el Capitolio, encuentro que coincidió con el anuncio del presidente Iván Duque de retomar “dentro de poco” las aspersiones aéreas con glifosato. Gustavo Bolívar, quien lidera este bloque, que ya suma 32 senadores de diferentes partidos, responde a la noticia que dio el jefe de Estado desde Europa.

¿Qué opina de que regresen las fumigaciones aéreas con glifosato?

Es una declaración de guerra, sobre todo, a las comunidades de los departamentos en donde hay coca sembrada. Lo que viene para el país es un rechazo unánime de todas esas comunidades a quienes no solo les están asperjando su cultivo, sino sus animales, sus hijos, sus ríos, su tierra. Acá va a empezar otra guerra en Colombia porque ellos ya sufrieron la aspersión y sus consecuencias; es decir, los daños colaterales que no están dispuestos a repetir. Este Gobierno viene de frente a despertar guerras que estaban dormidas y las movilizaciones van a ser mucho más grandes que las mingas que vimos.

De hecho, la Corte Constitucional mantiene suspendido su uso desde 2017 y no se ha pronunciado en contrario…

El Gobierno es irrespetuoso de la Corte. No solo en este caso, sino en muchos como con las objeciones a la JEP. Y cuando un gobierno no respeta la institucionalidad, deja en evidencia que estamos ante un Gobierno dictatorial.

¿Cuáles serían los efectos de esta decisión sobre el Acuerdo de Paz?

Es que el Gobierno quiere ser la enfermedad y la medicina. En el Acuerdo de Paz se acordó que las familias podían inscribirse voluntariamente para la sustitución voluntaria y manual. Se inscribieron 100.000. Si se les hubiera cumplido, hoy no estaríamos ante este escenario. ¿Por qué no han bajado las hectáreas sembradas con coca? Porque a las familias no se les cumplió, solo al 10 % según cifras del exfiscal (Néstor Humberto Martínez). Entonces, el Gobierno no cumple, se escuda en que hay muchas hectáreas por su propio incumplimiento y ahora salen con el tema del glifosato, que todos sabemos de sus efectos cancerígenos.

¿Cómo ha avanzado la alianza legislativa alrededor de las propuestas sobre un nuevo enfoque en la política antidrogas?

Vamos avanzando en la conciliación con la sociedad civil los primeros proyectos, hemos hecho audiencias públicas en el Cauca, en Tumaco; hemos armado una coalición parlamentaria que hoy ya suma 32 senadores (…) Ya no es una utopía. El primer proyecto consiste en modificar una palabra del artículo 49 de la Constitución, que prohíbe expresamente el uso de sustancias psicoactivas, salvo que sean medicinales. Si no lo cambiamos, todos los proyectos de ley que presentemos para regular la marihuana recreativa, etcétera, van a ser inconstitucionales.

¿Cuándo va a estar listo ese primer proyecto?

El 16 de julio tendremos el texto definitivo del que modifica el artículo 49. Y aprovechando que la Constitución permite que haya comercialización de productos medicinales, queremos pasar un paquete parecido al de la marihuana, pero para regular el uso de la coca medicinal. Ancestralmente hay una cantidad de productos que ya se están comercializando en otras partes y queremos que los indígenas tengan esa oportunidad de tener un negocio allí.

El aumento de hectáreas con coca sí es un fenómeno alarmante, en todo caso. ¿Cómo creer que esas otras propuestas son más viables para reducirlas que el propio glifosato?

La historia de los cultivos de la hoja de coca tiene altibajos. Cuando arrancó el Plan Colombia había 134.000 hectáreas sembradas y hoy hay 210.000. Cuando llegó la aspersión aérea, hubo un decrecimiento de las hectáreas cultivadas, pero como el consumo mundial no baja y nunca va a bajar, el único efecto que produce acabar las hojas de coca es inducir a que el narcotraficante se mueva de zona y la resiembre.

Respecto al consumo, ¿cómo controlar que la regulación no derive en un problema social?

Vamos a arrancar con el uso de la marihuana recreativa para adultos. Esa palabra se tiene que poner siempre, porque dentro de un esquema regulado lo primero que uno tiene que hacer es propender para que los niños no caigan dentro de ese esquema regulado. Hoy, los niños caen muy fácil porque hay un sistema de jíbaros versus población civil ofreciendo, regalando, enviciando. Cuando se regule, lo que va a ocurrir es que desaparece el negocio para el jíbaro. Él no se va de la forma en la que dice Duque, que es volviendo a prohibir la dosis mínima, sino al contrario, porque el precio de la droga crece y la cadena de sobornos aumenta. Al quitarle el negocio al jíbaro, en un esquema regulado y con los centros regulados de consumo, la persona puede ir a comprar allá y eso genera un impuesto al consumo. Va a pagar menos que lo que pagaba en la calle, obviamente. Y los impuestos que se generen serán destinados en campañas de prevención y educación.

¿Regular marihuana es mejor que prohibirla? Senador Gustavo Bolívar explica

El parlamentario dice que la lucha antidrogas es “una guerra perdida”, por lo que propone regular el uso recreativo pues Colombia está “quedando por fuera de ese negocio”.

Por: Redacción Digital BLU Radio

Luego de que el senador Gustavo Bolívar anunciara su intención de impulsar en el Congreso de la República la regulación del consumo recreativo de la marihuana, el parlamentario explicó en Mañanas BLU 10:30 porqué, desde su perspectiva, “la política actual es errada”.

“Desde que empezó el Plan Colombia en 2000, al 2015 que terminó, EE.UU. invirtió 9.600 millones de dólares y Colombia 131.600 millones de dólares, una cifra aberrante para que los resultados hoy sean peores que cuando empezó ese derroche de dinero”, dijo Bolívar.

En ese sentido, el congresista facilitó cifras que apoyan su tesis: los narcotraficantes producían, en el año 2000, 700 toneladas de cocaína al año, hoy producen 917 toneladas. Además, había 12 departamentos con hoja de coca sembrada y hoy hay 23, “además que el consumo también ha subido (…) con tantos muertos y todo ese derroche de dinero, hoy hay más narcotráfico, consumo y producción; es una política errada, una guerra perdida”, agregó.

Explicó Bolívar que la intención de impulsar el uso recreativo de la marihuana se debe a que “fue primero el uno que el dos (…) si uno quisiera quitarse la máscara de la hipocresía hoy lo primero que habría que presentar es un proyecto para regular todas las drogas”.

La idea, según Bolívar, tiene el apoyo de al menos 15 congresistas yafirmó que “en Colombia estamos despreciando un negocio y hoy, que el mundo está liberando el consumo, nos estamos quedando por fuera de ese negocio”.

El tema del consumo recreativo, dijo, “no es un problema de ideología, sino de lógica” y propuso que, de regularse la producción, “los impuestos que se produzcan sean invertirlos en prevención”, esto en base a la “experiencia de los países que ya están regulando”.

En detalle, su propuesta es que “la regulación no permita que todo el mundo consuma, tienen que ser mayores de edad y no se puede hacer en las calles”.

“Nosotros creemos que el prohibicionismo fracasó y vamos a dar un enfoque de regulación, más hacia a normas de salud pública”, reiteró el congresista.

Por su parte, Pablo Galain, doctor europeo en Derecho y experto en la materia, aclaró que “regular es diferente a legalizar”, en la medida en que la primera contiene unas restricciones, como que el uso de estupefacientes sea solo de manera recreativa y en ciertas dosis.

¿Por qué prohibimos una sustancia cuando las mayorías de nuestras constituciones tienen el ejercicio de determinadas libertades?”, inquirió el experto, quien también recordó que “en todos los países en donde se ha prohibido, el consumo ha ido en aumento”.

“Álvaro Uribe está interesado en que no se conozca la verdad.” Gustavo Bolívar en Róterdam

GUSTAVO BOLIVAR

Durante su ponencia en el Instituto Internacional de Estudios Sociales de la Erasmus University Rotterdam, el Senador Gustavo Bolívar, denunció el incumplimiento de los acuerdos de paz y el asesinato sistemático de líderes sociales, afirmando entre otras que se ha querido desprestigiar la JEP, para que no se conozca la verdad sobre el conflicto armado.

En su charla, Bolívar afirmó: “Estos enemigos de la verdad han puesto todo tipo de obstáculos para que la Justicia Especial para la Paz funcione, principalmente, el partido Centro Democrático, porque su jefe, Álvaro Uribe Vélez, está interesado en que no se conozca la verdad en Colombia”

Durante su disertación, el congresista denunció que los incumplimientos están empujando a los excombatientes de las FARC nuevamente a la guerra y señaló  que dentro del plan para hacer trizas la paz, el Estado Colombiano ha faltado a su palabra en los siguientes puntos: No entregó curules en el Congreso a las víctimas del conflicto,  fueron retirados de la competencia de la JEP los civiles que financiaron la guerra, no se ha brindado la proyección adecuada a los desmovilizados y no existe voluntad del gobierno para entregar tierra a los campesinos e indígenas, acción contemplada en el punto uno que se refería a una reforma rural integral.

El parlamentario se encuentra en Holanda, junto a Gustavo Petro, acompañando a los colombianos que han decidido marchar hasta las instalaciones de la Corte Penal Internacional y que solicitarán mañana a la Fiscal Fatou Bensouda que abra una investigación para juzgar a los autores de las amenazas y asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos en el país, que suman 136 desde que Iván Duque asumió la presidencia.

Pueden ver el video completo de la intervención dando click en el siguiente link: https://www.facebook.com/gustavobolivarsincensura/videos/402507437230920

Senador Gustavo Bolívar y Senador Álvaro Uribe se enfrentan en una audiencia de conciliación por injuria y calumnia

El expresidente Álvaro Uribe y el senador Gustavo Bolívar, se presentaron a una audiencia de conciliación en la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en el marco de un proceso de injuria por una serie de trinos. Los involucrados no llegaron a un acuerdo.

En la mañana de este miércoles 12 de junio, el expresidente Álvaro Uribe y el senador Gustavo Bolívar se presentaron en la Corte Suprema de Justicia, con el fin de adelantar una diligencia judicial en el marco de una denuncia que le interpuso el exmandatario al congresista por injuria y calumnia debido a una serie de trinos.

El acontecimiento se debería a una serie de desacuerdos que han tenido los parlamentarios en redes sociales por sus posiciones políticas, motivo por el cual el senador de la Coalición Decentes considera que «los pronunciamientos que he hecho a través de esta red social son de carácter político y por estos no me pienso retractar, principalmente porque al retirarlos vulneraría mi derecho a la libertad de expresión», afirmó Bolívar.

También señaló que «en aquellos trinos donde yo sintiera que pudiera hacer alguna corrección, la haría». Sin embargo, resaltó que frente a los tweets de tipo político no se piensa retractar “por nada del mundo”. Por su parte Uribe considera que Bolívar esta vulnerando su buen nombre y su honra.

Cuarto de Hora conoció que los parlamentarios acordaron revisar los trinos que ascenderían aproximadamente a 30 tweets y retweets para lo cual el magistrado Gustavo Reyes les indicó, a las partes que tienen un plazo máximo de 20 días para revisar los pronunciamientos, con el fin de llegar a una conciliación.