Activismo Político

Desde muy joven el senador Gustavo Bolívar se interesó por el mundo político, razón que lo motivo a formar parte de las juventudes galanistas en 1985 con el objetivo principal de apoyar la campaña del líder liberal Luis Carlos Galán Sarmiento.

Mientras acompañaba la candidatura presidencial de Galán, conoció al exministro de Justicia Enrique Parejo, a quién apoyo en su aspiración al Concejo de Bogotá y cuando este logró su escaño en el cabildo distrital lo asesoró en temas de violencia y construcción de paz.

Trabajando de la mano con las comunidades, conoció de primera mano el creciente negoció del microtráfico, tema que ha investigado durante varios años y que se convirtieron en el tema central de varios de sus libros. Así como en una de sus principales iniciativas legislativas, con la cual busca darle un giro a la actual política de drogas.

En el 2011 decide iniciar su lucha contra la corrupción de la mano de la Fundación Manos Limpias, razón que lo lleva a organizar la ‘Marcha de los antifaces’ y el ‘Corzotón’ –evento que llevaba el nombre del expresidente del Senado, Juan Manuel Crozo, luego de que este afirmará en una entrevista que su salario como congresista no le alcanzaba para la gasolina de sus camionetas–.

Desde este momento, se sumerge más en el activismo cívico y comienza a impulsar el voto en blanco, especialmente en las elecciones legislativas debido a que consideraba que eran más los congresistas que llegaban al legislativo con la intensión de adquirir poder que con el objetivo de transformar el país, pero siempre reconociendo el trabajo de los buenos legisladores.

Finalmente en las elecciones legislativas de 2018, tras recibir propuestas para conformar la lista al Senado de la Alianza Verde y de la Coalición Decentes, decide postular su nombre para el Congreso de la República en cabezando la lista de la decencia y el 11 de julio de 2018 se convierte en uno de los senadores más votados del país, obteniendo más de 120 mil sufragios en las urnas.